domingo, 29 de noviembre de 2015

Portada

Evaluación final de Diagnósticos psicológicos



Presentado por:
Hanya Yeraldy Melo Martínez
Clara Liliana Portillo
Lilia Guadalupe Pérez
Mary Alejandra Recalde



Presentado a:
Nany Yicela Solano
Tutora




Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD
Programa de psicología

Noviembre 2015

Introducción


El presente trabajo tiene como finalidad familiarizarnos con términos o conceptos claves como trastorno, signo, síntoma, personalidad, anormalidad, psicosocial  
El desarrollo de este documento  es un caso clínico el cual se analizó responsablemente, que implica una evaluación en varios ejes, cada uno de los cuales concierne a un área distinta de información que puede ayudar al caso clínico en el planeamiento del tratamiento y arrojando buenos resultados.

Posteriormente se describe el procedimiento a seguir y cada paso que se debe desarrollar después de haber identificado el problema, finalizando con un análisis de las causas posibles y el posible alternativas de solución con el paciente.

Para el caso propuesto en nuestro de Psicodiagnóstica de la Personalidad como Evaluación final debemos mirar cómo podemos contribuir al mejoramiento de la vida de Carlos Bermúdez quien, según su Anamnesis, padece problemas delicados en su salud y, en este momento, necesita de ayuda psicológica para controlar su problema.


1. Evaluación e identificación del problema. (Descripción del caso).


Carlos Bermúdez de 35 años de edad,
Estado civil soltero, católico, nacido en Bogotá, actualmente vive en la ciudad de Pereira.
Escolaridad, terminó la primaria, secundaria y realizó tres (3) años de derecho.
Carlos Bermúdez, en su historial prenatal y perinatal, se evidencia que fue producto de un embarazo deseado y planeado, parto con sufrimiento fetal pero su nacimiento fue en un ambiente normal.
En cuanto a su infancia Carlos, tiene una infancia feliz, un buen rendimiento académico hasta la secundaria y en la adolescencia comenzó a tener un carácter difícil, comienza a desconfiar de los demás, sin ningún motivo aparente, además de tener mucha rivalidad con su hermano menor. Al entrar a la universidad, tiene épocas de inasistencia irresponsables a clase de tal forma que abandona sus estudios al tercer año de derecho.
Carlos Bermúdez, presenta como antecedentes:
*Trauma craneoencefálico con secuelas a causa de un accidente de tráfico
*Fumador de 20 cigarrillos diarios
*Consumo de alcohol a partir de la adolescencia, la cual se incrementó cundo ingresó a la universidad
*Consumo habitual de haschis y de cannabis, paralelo al alcohol, el argumenta que ha probado todas las drogas que existen, por probarlas
*Presenta Ceguera ojo izquierdo, por lesión en el nervio óptico
*Características depresivas, después del accidente,  rupturas de relaciones de pareja y por la soledad que siente en la ciudad donde reside.
Carlos, Labora como empleado en departamento de archivo en una entidad pública, pero presenta constantes ausencias en su trabajo y dificultad para relacionarse con sus compañeros de oficina.
Se menciona tres relaciones de pareja, de cierta duración (3-6 años). Rupturas decididas por ellas y tras las cuales pasa periodos de tristeza y marcado retraimiento. Motivadas por problemas en la convivencia (sobre todo la segunda y tercera, por consumo de tóxicos).
Tiende a minimizar el impacto emocional de las rupturas y de forma reiterada habla de las mujeres de manera irrespetuosa, desconsiderada y soez; colocándose en una posición de superioridad y dominio sobre ellas. No tiene amigos y le ha costado trabajo adaptarse a la ciudad en donde vive.
Ingresa de forma urgente e involuntaria por alteraciones del comportamiento.
Una amiga lo encuentra agresivo y están preocupados por ello.
Refiere que es el hijo de Dios, revelación divina (mientras se afeitaba).

Se menciona derroche y problemas judiciales.

2. Definición del problema.

Carlos Bermúdez, refiere que es el hijo de Dios, revelación divina.
Para ello se hace un análisis en aspecto positivo y negativo que podemos encontrar:

ASPECTOS POSITIVOS
· El paciente es un adulto joven de 35 años de edad, lo cual puede favorecer su recuperación.
· Creyente en la fe, es de religión católica.
· Es preparado académicamente ya que realizó tres (3) años de derecho.
· Tiene familia (aunque en el caso no se conoce los integrantes del núcleo familiar).

ASPECTOS NEGATIVOS.
· Parto con sufrimiento fetal.
·  Antecedentes, un trauma craneoencefálico con secuelas a causa de un accidente de tráfico,
· fumador de 20 cigarrillos diarios.
· Consumo de alcohol a partir de la adolescencia.
· Consumo habitual de haschis y de cannabis, además de argumentar que ha probado todas las drogas que existen.
· Características depresivas, después del accidente, y de las rupturas de relaciones de pareja, además por la soledad que siente en la ciudad donde reside.
· Ceguera ojo izquierdo, por lesión en el nervio óptico.
· dificultad para relacionarse con sus compañeros de oficina.
· No tiene amigos
Factor biológico: Dos primos hermanos gemelos con Esquizofrenia.
Factor psicológico: Características depresivas, después del accidente, y de las rupturas de relaciones de pareja, además por la soledad que siente en la ciudad donde reside.
Factor familiar: Se puede evidenciar que existe rivalidad con su hermano menor.

Factor sociocultural: Dificultad para relacionarse con sus compañeros de oficina. No tiene amigos.

3. Hipótesis del caso.

Hipótesis 1.
Según la lectura del caso el señor Carlos Bermúdez se pueden identificar características importantes que nos lleven al desarrollo de un diagnostico entre ellas se pueden identificar a lo que el DSMV expone por trastornos inducidos por estimulantes, El señor Bermudez tiene antecedentes de ser consumidor de sustancias psicoactivas entre ellas el canabis y por si mismo asegura que ha probado todas las sustancias que existen.
Hipótesis 2.
El señor Carlos Bermudez presenta variables en su comportamiento y esto se puede dirigir por uno de los puntos de DSMV donde expone trastornos de personalidad narcisista, Puesto que se puede observar dentro de sus comportamientos, comenzado en estas problemáticas en principio de la edad adulta o adolescencia, con sentimientos de grandeza o prepotencia, ensimismado en fantasías de poder, ya que se cree hijo de Dios por un sueño en el que él piensa que le hicieron una revelación, es arrogante y explota ante las relaciones con los demás, no se desenvuelve eficientemente con los que le rodean.
Hipótesis 3.

El señor Carlos Bermudez presenta varios aspectos relevantes de según el DSMV donde se expone Trastorno de personalidad limite en donde se describe con claridad cada uno de los comportamientos que el señor Bermudez frente a su visión e interacción con el mundo que le rodea.

4. Diagnostico

Trastorno de la personalidad límite 301.83 (F60.3)
Patrón dominante de inestabilidad de las relaciones interpersonales, de la autoimagen y de los afectos, e impulsividad intensa, que comienza en las primeras etapas de la edad adulta y está presente en diversos contextos, y que se manifiesta por cinco (o más) de los hechos
siguientes:
1. Esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginado. (Nota: No incluir el comportamiento suicida ni de automutilación que figuran en el Criterio 5.)
2. Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas que se caracteriza por una alternancia entre los extremos de idealización y de devaluación.
3. Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del sentido del yo.
4. Impulsividad en dos o más áreas que son potencialmente autolesivas (p. ej., gastos, sexo, drogas, conducción temeraria, atracones alimentarios). (Nota: No incluir el comportamiento suicida ni de automutilación que figuran en el Criterio 5.)
5. Comportamiento, actitud o amenazas recurrentes de suicidio, o comportamiento de automutilación.
6. Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo (p. ej., episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad que generalmente duran unas horas y, rara vez, más de unos días).
7. Sensación crónica de vacío.
8. Enfado inapropiado e intenso, o dificultad para controlar la ira (p. ej., exhibición frecuente de genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).
9. Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.
De este modo, los trastornos de la personalidad aparecen reunidos en tres grupos, establecidos sobre la base de ciertas similitudes clínicas entre los trastornos del mismo grupo. El Grupo A, catalogado como el de los sujetos manifiestamente “raros” o “excéntricos”, incluye los trastornos de personalidad paranoide, esquizoide y esquizotípico, pertenecientes en mayor o menor grado a lo que se ha denominado el “espectro de la esquizofrenia”. El grupo B recibe el nombre de “dramático, emocional o inestable” y comprende los trastornos antisocial, límite, histriónico y narcisista de la personalidad. La inestabilidad emocional extrema y las dificultades para controlar los impulsos serían los elementos comunes al grupo. El grupo C, tercer y último conjunto, es el de “ansiedad” o “temor” e incluye los trastornos por evitación, por dependencia y obsesivo-compulsivo de la personalidad y tienen en común el presentar un nivel de ansiedad y/o miedo exagerados, motivado en buena medida por el temor a perder el control en un sentido genérico (de uno mismo, de otros significativos, de las situaciones, etc.)
Además, puede ocurrir que una persona cumpla criterios para varios trastornos de la personalidad pertenecientes a distintos grupos. Suponiendo que así fuera, el clínico deberá hacer constar todos los diagnósticos de los trastornos de la personalidad por orden de importancia.
Es por ello, que el curso de los trastornos de la personalidad es por lo general crónico, aunque se exacerba en los momentos vitales que precisan una implicación afectiva mayor. Intelligo, 1 (1), 2006 8 Además, con mucha frecuencia suelen presentar síntomas asociados, ya sean depresivos y/o de ansiedad y, en menor frecuencia, síntomas psicóticos de breve duración. En todo caso, el patrón permanente de comportamiento problemático se encuentra desglosado según los tipos específicos de estos trastornos, los cuales algunos suelen atenuarse o remiten con la edad (p. ej. el trastorno antisocial y límite de la personalidad) mientras que no parece suceder así en otros tipos (p. ej. trastornos obsesivo-compulsivo y esquizotípico de la personalidad) (DSM-IV-TR, 2002).
Dentro de los trastornos de la personalidad, el trastorno límite (en adelante TLP) es quizás uno de los trastornos de personalidad que ha cobrado mayor interés en la actualidad. Sin embargo, el uso del término “límite”, se utiliza hace ya muchos años para designar un trastorno que se suponía en el límite entre la neurosis y la psicosis
El TLP es hoy en día considerado como un síndrome complejo y heterogéneo que surge de la necesidad de categorizar un conjunto de pacientes que presentan un claro patrón de inestabilidad afectiva e interpersonal, una marcada impulsividad e ira inapropiada, que no encajan dentro de los síndromes tradicionales

Las personas con TLP sufren a menudo de trastornos del control de los impulsos (Carrasco, 2002), alteraciones del pensamiento, abuso de alcohol (Fernández-Montalvo y Landa, 2003) y otras sustancias (Sánchez, 2001), así como toda una variedad de problemas de ansiedad. Por su parte, autores como Zimmerman y Mattia (1999) encontraron que los pacientes con TLP estudiados presentaban de forma más frecuente diagnósticos de depresión mayor, trastorno bipolar, fobia social, fobia específica, trastorno pos estrés postraumático, trastorno obsesivo compulsivo, trastornos de la conducta alimentaria y trastornos somatoformos. Igualmente, Skodol, Gunderson, Pfohl, Eidiger, Livesly y Siever (2002) encontraron que un 75% de los pacientes afectos de este trastorno manifiestan sintomatología disociativa e ideación paranoide no de tipo delirante, constituyendo los síntomas cognitivos-perceptivos más frecuentes de estas personas.

5. Instrumentos de evaluación psicológica.

EVALUACIÓN DE LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
Hoy día disponemos de una serie de instrumentos que sirven para la evaluación de los trastornos de la personalidad, como:
Entrevistas estructuradas y cuestionarios de autoinforme. Entre las primeras podemos encontrar la Entrevista Diagnóstica para los Trastornos de Personalidad del DMS-IV (Diagnostic Interview for DSM-IV Personality Disorders; Zanarini et al., 1996), el Examen Internacional para los Trastornos de la Personalidad (International Personality Disorder Examination, IPDE; Loranger, 1999) o la Entrevista Clínica Estructurada para los Trastornos de la Personalidad del Eje II del DSM-IV (Structured Clinical Interview for DSM-IV Axis II Personality Disorder, SCID II; First et al., 1997).
Examen internacional de los trastornos de personalidad (International Personality Disorder Examination), IPDE (Loranger, 1995). Este instrumento cuenta con una adaptación española (López-Ibor y cols., 1996). - Entrevista clínica estructurada para los trastornos de personalidad del DSM-IV (Structured Clinical Interview for DSM-IV Personality Disorders), SCID-II (First y cols., 1997). La versión española fue publicada por la editorial Masson (First y cols, 1999). - Entrevista diagnóstica para pacientes límite-revisada (Diagnostic Interview for Borderline Patients-Revised) DIB-R (Zanarini y cols, 1989). La versión española fue publicada por Barrachina y cols. (2004). - Escala Zanarini de evaluación para el trastorno límite de la personalidad (Zanarini Rating Scale for Borderline Personality Disorder) ZAN-BPD (Zanarini, 2003)

La cantidad de autoinformes es aún mayor, aunque menos fiables a la hora del diagnóstico de los trastornos de la personalidad (Caballo y Valenzuela, 2001).
El autoinforme más conocido para la evaluación de dichos trastornos es el Inventario Clínico Multiaxial de Millon (Millon Clinical Multiaxial Inventory, MCMI-II; Millon, 1998). Permite la evaluación distintos desórdenes de la personalidad y síndromes clínicos diferentes, a partir de 22 escalas que se dividen en cuatro secciones principales: escalas básicas de personalidad (Esquizoide, Fóbica, Dependiente, Histriónica, Narcisista, Antisocial, Agresivo-Sádica, Compulsiva, Pasivo-Agresiva y Autodestructiva); escalas de trastornos de personalidad patológica (Esquizotípica, Límite y Paranoide); escalas de síndrome clínicos de gravedad moderada (Ansiedad, Histeriforme, Hipomanía, Neurosis depresiva, Abuso de alcohol y Abuso de drogas) y escalas de síndromes clínicos de gravedad sereva (Pensamiento psicótico, Depresión mayor y Trastorno delirante). Además, se recogen otras cuatro escalas (Validez, Sinceridad, Deseabilidad social y Alteración) que arrojan datos de interés relevante. El cuestionario consta de 175 ítems con formato de respuesta Verdadero/Falso y un tiempo de administración relativamente breve (de 15 a 25 minutos).
Además de los cuestionarios mencionados en el párrafo anterior, disponemos actualmente de algunos cuestionarios dedicados a la evaluación del TLP como los siguientes:
 - Impresión clínica global para el trastorno límite de la personalidad, CGI-TLP (Pérez, 2007).
- Inventario de la personalidad límite (Borderline Personality Inventory), BPI; (Leichsenring, 1999)
- Escala para el trastorno límite de la personalidad (Borderline Personality Disorder Scale) BDP (Perry, 1982).
 - Índice del síndrome límite (Borderline Syndrome Index) BSI (Conte y cols., 1980)
- Listado de síntomas límites (Borderline Symptom List) BSL-95 (Bohus y cols., 2007).
- Listado de síntomas límite (Borderline Symptom List) BSL-23 (Bohus, 2008). Los datos preliminares de validación de esta escala ha sido ya presentados en el IX Congreso de trastorno de la personalidad (Feliú-Soler y cols., 2012). Documento técnico sobre TLP. Servicio andaluz de Salud 45
 - Instrumento de cribado de McLean para el trastorno límite de la personalidad (McLean Screening Instrument for borderline personality disorder) MSI-BPD; (Zanarini y cols., 2003).
 - Cuestionario de la personalidad límite (Borderline Personality Questionnaire) BPQ (Poreh y cols., 2006).
- Cuestionario de autolesiones (Self-Harm Inventory) SHI (Sansone y cols., 1998).

Sin embargo, actualmente la evaluación de los trastornos de la personalidad constituye una tarea plagada de dificultades (Caballo, 2004; Caballo y Valenzuela, 2001). Los diversos problemas provienen de instrumentos mal construidos y de las deficiencias en las descripciones de los trastornos de la personalidad, que plantean criterios diagnósticos que se solapan entre los distintos trastornos.